Culturalismo, culturocracia y culturopatía.

Rosa Parks, wikipedia Rosa Parks fue perseguida por no ceder su asiento a una persona de raza blanca, como era la costumbre y su obligación en la época. Mucho antes las personas de raza negra eran objeto de violaciones, maltratos y vejaciones. Las personas consideradas apóstatas, homosexuales o adúlteras pueden ser objeto de ejecución en países islámicos. Se practican ablaciones de clítoris, circuncisiones y se colocan pendientes a las niñas, por razón de sexo. El común denominador de todas estas prácticas es una determinada cultura. Cada cultura posee unos determinados tabús, unas prohibiciones y unas obligaciones atávicas, que se vienen realizando por costumbre y que a menudo se defienden sin que exista un razonamiento lógico.

En tiempos de la esclavitud, las leyes y los poderes públicos daban la razón a los amos blancos, que podían cometer impunemente tropelías contra sus esclavos y esclavas. Un esclavo fugado podía ser y era perseguido por ley y quienes le ayudasen podían recibir duras condenas. Las mujeres acusadas de adulterio, en uso legítimo de su derecho a la libertad sexual, son todavía hoy en día condenadas a morir lapidadas. Cada cultura impone unas reglas que están firmemente enraizadas en las personas y cuya transgresión implica la indignación de las personas que son testigos de ello.

Martín Luther King Una persona indignada por haber observado lo que ella considera una transgresión cultural tiene la tendencia a buscar que se termine tal hecho o que se castigue a quien haya cometido una transgresión cultural. Si la persona no tiene un poder especial, puede marcharse más o menos molesta o indignada, puede también denunciar tal hecho o bien insultar o agredir a la persona transgresora. Si es agente de policía, puede encontrar o buscar algún artículo para imputar a la persona transgresora. Si pertenece a la fiscalía o a la acusación particular, puede magnificar un determinado aspecto o intentar forzar que su acto se encuadre en un delito incluso más grave. Los jueces pueden dar crédito a un aspecto único y dar al mismo tiempo poca importancia o credibilidad a una serie de cuestiones favorables a la persona acusada.

El mecanismo común de todo lo comentado son los valores culturales, que pueden ser únicamente válidos para una determinada cultura y ser, en cambio, despreciables para otras.

Así por ejemplo en la cultura europea actual ya no se castigaría con la pena de muerte a una mujer que hubiese tenido relaciones sexuales fuera del matrimonio, ni a quien hubiese tenido relaciones homosexuales consentidas y no forzadas entre personas adultas o a quien apostatase de una religión.

Cultura y desnudez

Desnudo en Barcelona, flickr cc La desnudez humana es una de las cuestiones que se tratan y han tratado de forma distinta según la cultura o la época de que se trate. En múltiples sociedades humanas la desnudez fue o es algo habitual, sin carga negativa alguna. Como es lógico en tales ambientes no recibe castigo alguno, ni se considera en absoluto perjudicial para los menores. Se mantiene en ellas intacta la diferenciación entre genitales y sexo.

A partir de la cristianización de Europa hubo un cambio cultural en cuestiones de moral y se impuso el modelo de judeocristiano. Desde entonces la desnudez se ha tratado como una exhibición sexual. En el modelo judeocristiano, los órganos genitales se ven como sexo, y el sexo se ha visto como algo sucio, más bien impropio de la humanidad, supuestamente poseedora de un espíritu superior. En nuestra cultura han existido y existen quejas, acusaciones y escándalos por la desnudez en obras de arte, por la lactancia materna en público, por las faldas demasiado cortas, por los trajes de baño, por las transparencias de la ropa. Con la cristianización ha habido siempre un control de cómo deben vestirse las personas y de la desnudez. Así se considera ya normal el hecho de ordenar a las personas que se vistan, que se vistan de determinado modo, a expulsarlas por no ir vestidas según unas exigencias más o menos reglamentadas. A pesar de una supuesta lucha contra el sexismo, las exigencias son distintas en función del sexo. Es un torbellino que parte de una idea bien simple, que es necesario ocultar la desnudez porque en ella hay sexo. Sin embargo, sobre el papel, cualquier persona humana puede tener convicciones y creencias que según la Declaración Universal de los Derechos Humanos que deben ser respetadas.

Niños Yanomami, wikipedia En las culturas que no reprimen la desnudez humana y en los lugares donde nuestra cultura permite que se exprese nadie ni los menores de estos lugares se ven perturbados por esta visión. Ello debería ser suficiente para reconocer que la desnudez simple no es contraria a los derechos de nadie y mucho menos de la infancia, que crece con menores complejos, dudas y traumas. Nuestra cultura dice luchar contra el establecimiento de guetos y no los hay para mujeres, personas de distintas etnias, etcétera. Sin embargo, para las personas que desean expresarse en desnudez, pero que mantienen una cierta visión culturalista de la cuestión, en el sentido que consideran que puede resultar ofensiva surge inmediatamente el gueto, un espacio para que se pueda estar en desnudez, sin afectar a las personas sensibles a esta visión. Las propias personas que solicitan el gueto, sujetas todavía por los pudores y los tabúes judeocristianos, se encuentran más cómodas en un gueto cerrado. Son los movimientos naturistas y nudistas que definen la desnudez como una actividad que debe llevarse a cabo en ciertos lugares y más bien en grupo, a la vez que obligan y reglamentan la desnudez, al igual que fuera de su gueto se reglamenta la forma de vestir y se prohíbe la desnudez. Estos grupos naturistas mantienen de forma correcta que la desnudez no es sexo, pero a continuación la reglamentan como si lo fuera. Habitualmente la ven como una actividad familiar así como muy a menudo no admiten a hombres solos, una forma de luchar en contra de la posible aparición de sexo en sus actividades en desnudez.

Desnudos en Barcelona, Flickr La cultura europea va comprendiendo poco a poco la desnudez que se da en lugares reglamentados, en lugares apartados y en guetos. En los lugares apartados puede darse la desnudez mientras los mismos no sean ocupados por personas convencionales, ante las cuales no cabe otra solución que cubrirse según la costumbre o buscar otro lugar más lejano o menos accesible. Comprenden la desnudez que se da en el sí de un grupo organizado, pero no puede comprender todavía la desnudez esporádica o la que no parece tener ninguna otra justificación, como puede ser para protestar, para reivindicar, por motivos profesionales o por otros. Sobretodo lo que no se comprende es que se puedan convivir personas vestidas, semivestidas, parcial o totalmente desnudas en un mismo espacio.

Saludos,

Just Roca

Share