Héliomonde

Nudismo en París

En la cima de una antigua cantera de arenisca de Saint Chéron, reconvertida hoy en día en un frondoso bosque, se encuentra situado este centro naturista.

Un pequeño pedazo de paraiso a menos de una hora de la Torre Eiffel, un lugar ideal para disfrutar del nudismo y del turismo cultural que nos ofrece la capital de Francia.

vista de la piscina
vista del camping
bungalows de alquiler

Héliomonde

Gimnasio
Pista de tenis

Con todas las comodidades

Cuarenta y siete hectáreas con todo lo básico y más: zona de acampada, bungalows, tiendas de campaña de alquiler, piscina, pista de tenis, baño turco, zona de relax, gimnasio, club para niños, yoga, aquagim, etc…

Sala de relax
cabaña en el bosque
cabaña en el bosque
cabaña en el bosque

El camping no es su principal negocio

Estamos en realidad ante una comunidad de propietarios de pequeñas y coquetísimas cabañas de madera repartidas por toda la extensión del bosque, un paraiso que se han ido construyendo los nudistas parisinos desde 1961, año de la inauguración de este centro naturista de la región de la Ile de France.

En esos años allí entrenaba el equipo francés de voleibol, se hicieron pruebas deportivas donde acudieron los mejores deportistas franceses y un campeonato de voleibol nudista patrocinado por el club nautico nudista Nauténa con la colaboración del famoso comandante Jacques-Yves Cousteau.

cabaña en el bosque

Héliomonde

cabaña en el árbol

Pros y contras

El centro cuenta con una pequeña zona de acampada, alquiler de tiendas ya montadas y de bungalows equipados y algunos adaptados para personas con discapacidad física.

Puerta de madera

Se echa en falta alguna tienda pero Saint Chéron está a unos dos kilómetros a pie —eso si, por un camino bastante malo a través de un bosque— o a diez minutos en coche del super­mercado más cercano.

tiendas de alquiler
También podría parecer que tanto la piscina como otros servicios son un poco escasos para tanta gente, sin embargo, a pesar de que la temperatura puede rondar los treinta grados en verano, el bosque hace que no se tenga tanta necesidad de refrescarse como en el sur de España, además los propietarios de las cabañas suelen tenerlas totalmente equipadas para su propio disfrute.

Héliomonde

cabaña en el árbol

Un trato exquisito por parte de los empleados del centro en todos los sentidos

Nuestra experiencia con los franceses en general y con los parisinos en particular ha sido totalmente positiva, no sólo por parte de las personas que nos han atendido en el centro, sino en general en todos los lugares que hemos visitado.

No hablamos sólamente de los museos o lugares turísticos, sino en las tiendas, supermercados y restaurantes, donde se han esforzado por entendernos y atendernos muy correctamente. Como en todo hay excepciones, pero han sido mínimas.

Una cosa que nos sorprendió el primer año que veraneamos en Francia son los precios de la compra diaria, en Francia son en general más batatos que en Euskadi y teniendo en cuenta que su nivel adquisitivo es muchísimo más elevado que el nuestro esto nos provoca la sensación de que nos engañan en nuestra propia casa.
Torre Eiffel

París

En 1853 se construyó la línea de ferrocarril que une Saint Chéron con París, un siglo más tarde, y aprovechando que dicha localidad está a menos de una hora de la capital de Francia se fundó Héliomonde. Esta situación privilegiada hace de este centro un lugar ideal para instalar nuestro “campamento base” y a partir de aquí visitar la segunda ciudad más turística del mundo.

Podemos visitar también el Palacio de Versalles, uno de los lugares más insultantemente lujosos de la Francia pre-revolucionaria, donde los reyes y la nobleza se daban a todos los excesos y cuya decoración fue el origen del superficial y tremendamente recargado arte rococó.

También merece una buena visita la región de L’Essonne que entre “Chateaux”, pueblos pintorescos y espacios naturales hará las delicias de cualquiera de sus visitantes.

Y Para los más pequeños —y los no tan pequeños— tenemos Eurodisney a hora y media en tren desde el camping, evitándonos los atascos propios de una gran ciudad.

Héliomonde

Nudismo a menos de una hora de la Torre Eiffel

 
 

2 comentarios

  1. Feli dice:

    Me encanta el nudismo lo hago solo en casa pero me gustaria poder ir a lugares nudista aca en argentina hay poco y muy lejos pero nos queda reuniones en casa a comer algo desnudos algo es algo bueno les mando una gran beso desde aca

  2. […] Aparte de la puesta en marcha de estas importantes entidades para los naturistas del mundo entero, Christiane Lecocq y su esposo contribuyeron al desarrollo de los valores naturistas y a su promoción, destacando la creación del Club del Sol de Carrières-sur-Seine, del primer centro heliomarino del mundo en Montalivet, e incluso el primer gran centro naturista de Île-de France en Saint-Chéron. […]

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